175 años de Hengstler: De taller a empresa global
En 1846, nuestro fundador, Johannes Hengstler, abrió un taller de gongs para relojes en Aldingen, en el suroeste de Alemania. Unos doscientos años después, la pequeña empresa se ha convertido en un especialista mundial en componentes de contaje y control. Algunos de nuestros productos han pasado incluso a la historia de la industria.
Por ejemplo, el primer contador de puesta a cero del mundo, que desarrollamos en los años veinte: Se utilizó durante décadas en magnetófonos de casi todos los fabricantes conocidos. Otro gran éxito fue el sistema de contador 400, con el que nos hicimos con una posición de liderazgo en el mercado en la década de 1950: Se trataba de un contador de plástico con sistema enchufable, una solución tan potente como asequible. Ya entonces fabricábamos nosotros mismos los moldes maestros para el moldeo por inyección de plástico, inventando así un método de fabricación que se sigue utilizando ampliamente en la actualidad.
La invención del registro de asistencia fue un hito para nosotros: Nuestro eslogan "Ai laik Gleitzeit" (Me gusta el horario flexible) se desarrolló en los años 70 como sinónimo de unas condiciones de trabajo más humanas. Nuestros ingenieros también marcaron pautas en el sector con el desarrollo de los relés de seguridad de activación positiva en 1975 y de la tecnología Opto-Asic a principios de los noventa. Hoy en día, los productos de Hengstler se utilizan en numerosas aplicaciones en todo el mundo, tanto en la tecnología de automatización como en turbinas eólicas, vehículos comerciales, máquinas expendedoras de billetes o en el campo de la medicina.